Muy parecido al paraíso

18:05 Posted In , , , , Edit This 0 Comments »
Cuando necesites tranquilidad y puro relax, no lo dudes, Tulúm es la playa ideal. En plena península de Yucatán, a 100 kilómetros aproximadamente de Cancún y 50 de Playa del Carmen, el paraíso se vuelve realidad.

Largas playas casi vírgenes, arenas blancas, palmeras por doquier. Un mar increíble de colores verdes y azules. Nada más -y nada menos- ; eso es Tulúm en el caribe mexicano.
Por la noche, sólo la luz de la luna ilumina este paisaje. Después de las 23 ya no hay energía en la mayor parte de los complejos, los cuales se alimentan durante la jornada gracias a sus propios generadores. Esto como consecuencia de la carencia de energía eléctrica en la zona costera con el fin de conservar intacto este lugar e impedir los daños al ecosistema.
Precisamente, una de las actividades que se realizan en la costa de Tulúm es la recolección y protección de los huevos de tortuga -generalmente utilizados para el consumo ilegal o amenazados por los depredadores-.
Pequeñas y acogedoras cabañas con impresionante vista al mar se suceden a lo largo de toda la playa. Las hay para todos los gustos y para todos los presupuestos. Por tan sólo 10 dólares -en temporada baja- se puede dormir a escasos metros del atlántico, escuchando el sonido de las olas y el fuerte viento caribeño.
La ciudad se ubica a 10 kilómetros de la costa, lugar al que se puede acudir para realizar todo tipo de compras.
En tanto, a tan sólo 5 kilómetros al norte, se encuentra una de las principales ruinas mayas de la zona. La única -de todo México- situada a la orilla del mar. Rodeada de un paisaje inigualable, cuenta inclusive con una pequeña playa en la que los visitantes pueden disfrutar de una refrescante baño.

Maya por excelencia

7:52 Posted In , , , Edit This 0 Comments »
Creo justo que tengamos preferencias y no veo por qué razón no manifestarlas y compartirlas. Las ruinas de Palenque han sido, en mi opinión, las más lindas de todo México -y las hemos comparado con varias otras durante estos cinco meses-.
Será por su densa vegetación, por su entorno selvático, por sus conservadas y recostruidas edificaciones, por su interesante y maravillosa historia... son muchos los motivos que hacen de este lugar uno de los más increíbles y valiosos testimonios de la cultura mexicana.
Antiguamente, la región era conocida por el pueblo Chol como "Otolum" (Tierra de Casas Fuertes); nombre que fue traducido como Palenque (fortificación) años después.
Las excavaciones y descubrimientos en la zona continúan hasta nuestros días. Se cree que sólo un 10 por ciento de las edificaciones de esta civilización ha sido descubierto, lo demás aún se encuentra bajo el manto de la selva.
Las ruinas de Palenque se encuentran entre los sitios arqueológicos mayas más importantes de todo México y Centroamérica. Una vez en el interior de las mismas, es imposible evitar transportarse a los años en que esta cultura se encontraba en la cima de su expresión arquitectónica, artística y religiosa. Palenque se esconde bajo el intenso verde del bosque tropical. Todavía pueden apreciarse los vestigios de tintes rojos y azules que cubrían la totalidad de sus muros.

Cuando los lugares se vuelven historia

El gobernante más reconocido de esta ciudad fue Pacal el Grande (K'inich Janaab Pakal), quien asumió su mandato en el año 603 de nuestra era y permaneció por más de 68 años en el poder. Precisamente, bajo el "Templo de las Inscripciones", se halló la tumba de Pacal, considerada por muchos la más importante de toda mesoamérica.

Aunque no es posible en la actualidad visitar el interior del Templo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) construyó en los alrededores de las ruinas el Museo de Sitio Dr. Alberto Ruz L'Huillier, donde se encuentra una réplica exacta de la tumba del antiguo gobernante maya.

Tanto el sarcófago de grandes dimensiones y la pesada losa que lo cubre, como los muros de la cripta, están decorados con bajorrelieves que muestran, entre otras cosas, la muerte de Pacal y su descenso al inframundo (una de las principales creencias de esta cultura). Dentro de la tumba, más de 900 piezas preciosas -entre ornamentos, ofrendas, joyas y demás-. En tanto, en los jeroglíficos de la cripta, se describen también el origen y los ancestros de Pacal, así como la banda celeste y una serie de deidades mayas.

Una habitación sorprendente, custodiada por seis guerreros tallados en las paredes y un número igual de cuerpos sacrificados para seguir sirviendo a Pacal después de muerto. En tanto, la máscara mortuoria, realizada en más de mil piezas de jade, nos muestra la imagen de Pacal, sus facciones, sus gestos...

Para el visitante, la verdadera recompensa de este viaje a través de los más hermosos rincones de las ruinas de Palenque es disfrutar del misterio de una cultura sorprendente. El final del recorrido es a través de senderos cada vez más angostos, penetrando en la selva, apreciando ruinas ganadas por el musgo y la vegetación. Las cascadas, los arroyos, las aves... todo nos conduce a épocas prehispánicas, en las que la cultura maya aún deslumbraba.

No es ficción, es realidad

6:39 Posted In , , Edit This 0 Comments »
El sueño de muchos, la cascada presente en toda película de aventura hollywoodense. Misol-ja cae frente a nuestros ojos haciendo honor a su nombre (proviene del vocablo cho´l que significa "barrida o caída de agua").
Con aproximadamente 30 metros de altura, la cascada cuenta con un entorno selvático envidiable. Al caer, el agua forma una amplia pileta natural, siendo posible nadar y refrescarse.
El paso a través de mojadas rocas por el lado posterior de la caída de agua es un espectáculo digno de vivenciar. Turistas nacionales e internacionales caminan detrás de la cascada y se dirigen hasta la gruta.
El lugar, funciona actualmente como parque turístico administrado por una cooperativa ejidal compuesta por pobladores de la zona, quienes cobran una cuota para ingresar. Hay restaurantes y rústicas cabañas para arrendar. También es posible parar en tienda de campaña (carpas) a un bajo costo.

Espejos azul esmeralda

18:27 Posted In , , Edit This 0 Comments »

En medio de la selva chiapaneca, entre frondosos árboles y grandes rocas, se abre paso el pequeño río Agua Azul -vertiente del río Tulijá- junto a sus maravillosas cascadas.

Lugar paradisíaco, a sólo 64 kilómetros de la ciudad de Palenque, Cascadas de Agua Azul es uno de los principales destinos turísticos del estado de Chiapas. Variados colores, intensa vegetación, frescas aguas, se reúnen para conformar un verdadero lugar de ensueño.
El color esmeralda se debe a que, al correr el agua sobre la roca viva calcárea, se van disolviendo pequeñas partículas de cal que contienen sales de magnesio y algunos otros cloruros.
Cuando la luz penetra en el agua, ésta filtra todos los colores menos el azul que llega al fondo y se refleja de nuevo a la superficie, dando como resultado preciosos tonos turquesa.
En tanto, el agua ha formado con el correr del tiempo distintos estanques y albercas naturales que son contenidos por diques calcáreos; los llamados "gours" en la terminología geológica.
Caminar por los senderos que recorren la inmensidad de estas cascadas es una experiencia irremplazable. Como también lo es disfrutar de un maravilloso baño al amparo del intenso sol mexicano -ya que el agua es bastante fría-. Por su parte, para quienes prefieren saborear alguna comida típica o disfrutar de las artesanías de la zona, el lugar cuenta con la infraestructura necesaria para que este deseo se haga realidad.

Para tener en cuenta
Una de las curiosidades que sorprende a diario a los nuevos visitantes son los diversos "peajes" que hay que abonar para recorrer esta zona de México. En el caso de agua azul, no sólo se debe pagar al gobierno para entrar a la Reserva Especial de la Biosfera, sino también a miembros de comunidades zapatistas de la zona, quienes utilizan estas "propinas" para subsistir.


Lindo, también bajo la lluvia

16:39 Posted In , Edit This 0 Comments »
Casi en el límite con Guatemala, al sur de México, se extienden los 59 espejos de agua que conforman el Parque Nacional Lagunas de Montebello, reconocidos por sus hermosas y variadas formas y colores.
Rodeados por una exhuberante flora y fauna autóctonas, resultan ideales para realizar deportes naúticos o disfrutar de un hermoso día de sol.

En este caso no corrimos con tanta suerte. Lluvioso día de diciembre que no nos impidió admirar los maravillosos paisajes y disfrutar de un mojado picnic.

Resulta imposible recorrer el Parque caminando, por lo que existe la posibilidad de contratar camionetas de la zona que ofrecen sus servicios en el lugar. Los costos no son demasiado elevados si se comparte el transporte con otros turistas.

Bajo la inmensidad del Cañón

9:05 Posted In , Edit This 0 Comments »
A cinco kilómetros de Tuxtla Gutiérrez se extiende el imponente Cañón del Sumidero, producido por una falla geológica hace miles de años.

Sus grandes dimensiones, con más de 14 kilómetros de largo y una altura de más de mil metros, lo convierten en uno de los destinos indiscutibles para quienes recorren el estado de Chiapas.
Un paseo en lancha por el río Grijalva permite conocer la flora y fauna autóctona (entre los que se destacan el cocodrilo, una gran variedad de aves, monos araña y osos hormigueros), las impresionantes formaciones geológicas e incluso el denominado "árbol de navidad".
Ideal para disfrutar de un día de sol al aire libre, el Cañón puede ser visitado por agua o por tierra, según los gustos y preferencias de cada turista.

Rituales en la Iglesia

19:41 Posted In , , Edit This 0 Comments »
A tan sólo 11 kilómetros de San Cristóbal de las Casas, San Juan Chamula conserva hasta nuestros días muchas de las costumbres prehispánicas. Se trata de un pequeño pueblo a más de 2 mil metros de altura en el que las costumbres indígenas y el presente capitalista se entremezclan y confunden.
En las calles, los lugareños continúan con sus quehaceres cotidianos como si los visitantes no estuviesen ahí. El idioma tzotzil es el que predomina, por lo que casi no se oyen palabras en español. Muchos se muestran hostiles, como si se sintieran invadidos.
El lugar al que todo recién llegado acude una vez en Chamula es la Iglesia, reconocida en todo el mundo por sus curiosas particularidades. Por empezar, todo el que quiera visitarla debe pagar 20 pesos (equivalente a 2 dólares) al ayuntamiento. Se trata del derecho al ingreso, a la contemplación.
Por fuera, se extiende una hermosa y pintoresca Iglesia católica de estilo colonial. Pero una vez dentro, la sorpresa es inminente. Por empezar, no hay bancos para sentarse y el piso se encuentra totalmente cubierto con verdes ramas de pino. Las imágenes de santos, se despliegan alrededor del amplio salón en austeras cajas de madera a la altura del piso. No hay altares, ni imágenes sobre las paredes como estamos acostumbrados a ver. Cientos de velas alumbran constantemente y se dispersan frente a las figuras de yeso.
Una atmósfera mítica indescriptible azota el lugar. Varios grupos de hombres y mujeres de marcados rasgos indígenas se abren paso entre las ramas, se sientan en el suelo, prenden velas y comienzan el ritual.
Pronuncian palabras en su lengua nativa y sacrifican una gallina frente a nuestras caras atónitas. Más tarde, algunos entendidos nos explican que se trata de curanderos que se dirigen a la Iglesia junto al enfermo y su familia. Mientras más grave es la enfermedad, mayor es el sacrificio. Desde los huevos hasta la gallina son entregados a tal fin.
En un momento, en pleno ritual, el curandero toma un jugo de una reconocida marca o una coca cola. Es sorprendente cómo el capitalismo llegó inclusive ahí, a hacerse presenten en los rituales, a ser inclusive parte de ellos. Es que antiguamente eran los propios aborígenes quienes preparaban las infusiones, pero con el correr del tiempo fueron "adaptándose" a la modernidad, según nos comentaron.
Resulta irónico e inclusive contradictorio. Desde que una Iglesia Católica permita que se realicen este tipo de rituales puertas adentro, hasta que los indígenas consuman gaseosas durante los mismos. Pero vale la pena ser vivenciado.
En tanto, dato interesante es la prohibición de fotografiar el interior de la Iglesia. Dicen que la sanción al que no cumple con esta norma es dada por los propios nativos y puede ser violenta. Tampoco les gusta ser retratados en las calles. Al parecer, existe una fuerte creencia popular de que al ser fotografiados pierden el alma.

Experiencia caracolera

19:14 Posted In , , Edit This 0 Comments »
“Está usted en territorio Zapatista en rebeldía. Aquí manda el pueblo y el gobierno obedece" se lee en un cartel frente a la entrada a Oventik.
El viaje desde San Cristóbal fue largo, casi dos horas a través de valles y montañas, a bordo de una pequeña combi.
Al llegar, dos mujeres de la comunidad, con sus caras tapadas con rojos pañuelos, nos esperaban tras la reja. La entrada a este pequeño pueblo zapatista está cerrada, por lo que la única manera de acceder es pidiendo permiso a sus autoridades.
Después de unos minutos solicitan nuestros pasaportes y desaparecen. Al rato, abren la puerta y nos guían hasta la Comisión de Vigilancia. En un pequeño cuarto de madera, nos reciben tres hombres encapuchados que nos hacen una suerte de interrogatorio. Es extraño para nosotros, pero seguimos las reglas. Una mezcla de sensaciones nos invaden, tal vez sea el miedo a lo desconocido, el desconcierto. Que minutos después, recorriendo sus calles, se esfuma.
Son cinco los caracoles (comunidades zapatistas) que existen actualmente en Chiapas. Oventik es el número dos y es uno de los más abiertos, dispuesto a recibir visitas de personas extrañas.
Una vez "aceptados" por la comisión, uno de ellos nos acompaña hasta la "Junta de Buen Gobierno", máxima autoridad local, que tiene a su cargo siete municipios autónomos. Compuesta por 23 miembros, electos por el voto directo del pueblo, los cuales duran tres años en sus respectivos cargos. Cuatro de ellos presiden la Junta durante una semana en Oventik (sede del caracol). Luego, abandonan sus funciones, vuelven con sus familias, y delegan esta tarea a otros cuatro miembros, y así sucesivamente. "Los cargos son aceptados por conciencia", señala uno de los integrantes de la Junta, haciendo referencia a que trabajan gratis, sin pedir nada a cambio.
La mayoría de las comunidades zapatistas son cerradas, conservan su lengua nativa -en este caso el tzeltal-, sus costumbres, construyen sus propias escuelas -bilingües por cierto- y poseen cooperativas de trabajo.
Caminar por esas calles, en medio de las montañas, trasmite cierta tranquilidad. Gente sencilla, serrana, trabajadora, que vive en "comunidad", colaborando con sus pares.
Los murales en las paredes de las casas, escuelas y demás construcciones son maravillosos. Imágenes de Emiliano Zapata, Ernesto "Che" Guevara, y frases alegóricas, llenan de colores y algarabía aquel lugar. Estos murales -según nos comentó uno de los integrantes del órgano de gobierno- fueron pintados por diferentes artistas que se ofrecieron desinteresadamente a colaborar y dejar su marca en aquel rincón de la selva mexicana.
Después de tener una prolongada charla con los miembros de turno de la Junta, quienes nos explicaron -en un pobre español- la historia de los caracoles y el funcionamiento de sus comunidades, salimos a recorrer el lugar. Hubo sólo dos prohibiciones: hablar con los lugareños y tomarles fotografías. Tal vez por miedo a ser identificados o simplemente para evitar que se sientan continuamente acechados.
Actualmente, son tres las cooperativas artesanales, organizadas y administradas por mujeres de la comunidad, que funcionan en Oventik. También tienen una cooperativa de café, carpintería, centro médico asistencial, auditorio, escuela primaria y secundaria y un pequeño restaurante.
Más allá de las connotaciones que puede tener la labor que desde 1994 ha emprendido el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), es preciso señalar que en estas comunidades sólo se respiran aires tranquilos, de esperanza y libertad. Después de todo, lo que pregonan los indígenas de la zona es la defensa de los derechos colectivos e individuales negados históricamente por los gobiernos mexicanos.